Ensalada templada de berberechos
Esta es una de esas recetas que demuestran que no hace falta complicarse la vida para comer como un rey. Me encanta el contraste del calor de los berberechos recién abiertos con ese toque picante de la cayena, frente al frescor de las hojas verde.
Una ensalada elegante, rápida y con un equilibrio perfecto entre el mar, el picante y el toque cítrico qué le pondremos al final
INGREDIENTES.-
- Berberechos frescos (bien limpios de arena)
- Hojas verdes: Rúcula y canónigos o mezcla de lechugas. Puedes poner incluso unas hojas de espinacas baby (cómo más me gusta es con hojas verdes variadas en las que no puede faltar la rúcula aunque no tenía para la que veis en las fotos)
- Cebolla (a ser posible roja) fresca
- Aromas: 1 o 2 dientes de ajo y una guindilla cayena
- Aliño: Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y una lima fresca
- Sal (para el purgado de los berberechos)
La Base: Prepara una cama en el plato con la mezcla verde que hayas elegido. Corta la cebolla fina
El Sofrito: En una sartén con AOVE, dora los ajos muy picaditos junto a la guindilla.
En cuanto el ajo empiece a coger color (sin quemarse) añade los berberechos. Remueve ligeramente; se abrirán en un santiamén con el calor
El Montaje: Vuelca los berberechos calientes con todo su juguito directamente sobre las hojas verdes.
Toque Final: Remata con un hilo fino de aceite de oliva crudo y unas gotas de lima recién exprimida por encima.
NOTAS:
El calor de los berberechos y su propio jugo "asustan" un poco a la rúcula, haciendo que desprenda todo su aroma a nuez. ¡Espectacular!
Ten preparadas las hojas verdes en el plato. Así, en cuanto se abran los berberechos podrás servir inmediatamente.
No he puesto sal pues el caldo de los berberechos es suficiente para aportar un punto marino a los vegetales.
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