Pan de molde - brioche con masa madre y remolacha

By Buenos Ratos Lola - martes, mayo 04, 2021

La remolacha aporta un dulzor natural a los panes además de una jugosidad increíble. Ya la había probado en panes no enriquecidos con muy buenos resultados y hoy os dejo un pan en molde muy ligero

He empleado remolacha cocida (se venden así envasadas al vacío) También he puesto jugo de remolacha en polvo (se vende en herbolarios)

La harina que lleva es de fuerza W300 de Villamayor.

La masa madre va hidratada al 100% (también con harina W300) Además en la masa final he puesto algo de levadura seca

En principio pensé en hacerlo con nata pero no tenía. Puse leche evaporada y ha quedado un pan bastante ligero. Si pones nata quedará más sabroso.

He trabajado con una hidratación bastante elevada para la harina que lleva y cuesta un poco manejar la masa. Untando la mesa de trabajo con aceite, al igual que las manos, se facilita la labor. 

Vamos con la receta:

  • 200 g de masa madre
  • 425 g de harina de fuerza W300
  • 215 g de remolacha cocida
  • 54 g de leche semidesnata fresca
  • 100 g de leche evaporada
  • 1 huevo grande
  • 5 g de sal rosa
  • 11 g de remolacha deshidratada
  • 50 g de azúcar
  • 2 g de levadura seca
Con estas cantidades han salido 2 panes hechos en los moldes Ibili  (destapados) Os dejo el link de Amazon donde los compré (están descritos con sus medidas)

1. Ponemos en el vaso de la batidora la remolacha, el huevo, la remolacha en polvo, las dos leches y batimos hasta tener un puré fino


2. En el bol de la amasadora ponemos el puré y el resto de ingredientes. Os recomiendo que no echéis toda la leche semidesnata, reservad un poco que añadiréis solo si hace falta


3. Amasamos durante 15 minutos a mínima velocidad y dejamos descansar otros 15 minutos


4. Amasamos, de nuevoa mínima velocidad, 5 minutos y subimos a velocidad 2 durante 10 minutos más

5. Subimos a velocidad 3 y dejamos hasta que se separe la masa del fondo y paredes del bol


6. Pasamos la masa a un táper ligeramente aceitado. A la hora damos unos pliegues para dar tensión a la masa


7. Dejamos que continúe el levado dando un pliegue más


8. Cuando casi haya doblado hacemos un último pliegue, desgasificamos suavemente y a la nevera. El mío ha estado 18 horas y ha triplicado su volumen


9. Untamos la tabla con un poquito de aceite de oliva virgen extra (así como las manos) y dividimos la masa en 4 partes que boleamos muy ligeramente y sin dar tensión



10. Estiramos formando rectángulos (se aprecia muy bien lo hidratada que está mi masa aunque no se maneja nada mal)


11. Enrollamos y colocamos en los moldes donde dejaremos hasta que leven completamente. En mi caso se hacía tarde y los metí en la nevera hasta el día siguiente


En la siguiente foto se ve como ha completado el levado y está listo para hornear


12. El horno ha de estar bien caliente a unos 190 grados. He horneado de dos formas distintas:
a/ en el horno, los 5 primeros minutos a 190 grados y el resto (30 minutos más a 175 grados) Todo el proceso con calor arriba y abajo y cubierto con una campana (evitando en todo lo posible el calor directo por arriba)


b/ en panificadora de Lidl (con solo resistencia inferior) 35 minutos menú horno



El molde ha de ser apto para horno y no puede tocar las resistencias



Ha mantenido un poquito mejor el color el horneado en la panificadora pero no es algo significativo. Tendré que probar a hacerlo con remolacha cocida por mí en casa que, como dice mi compañera de Instagram Dannys, es la mejor manera de asegurar que no pierda ese color rosa tan bonito



La miga me encanta



De verdad que merece la pena: nos comimos unos sándwiches para cenar deliciosos😉

Nota: se ven grandes diferencias de color en las fotos. Es lógico pues con el horneado ese color rosa intenso se ha perdido pero también se nota mucho la diferencia dependiendo de si las fotos se han hecho con luz natural o artificial


  • Share:

You Might Also Like

0 comentarios

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.